Jóvenes Contadores de Historias vivieron espacios de reflexión y creación en el marco del Día de la Tierra 2026

Cada año, el Día de la Tierra impulsa actividades para discutir la relación entre las personas y el entorno. En Santa Ana Zegache, una comunidad rural del estado de Oaxaca, al sur de México, esa conversación se llevó, con el programa de Jóvenes Contadores de Historias, a un espacio concreto con jóvenes que viven en un territorio donde el acceso al agua, los cambios en el clima y las formas de cultivo hacen parte de la cotidiadinad.
Oaxaca concentra una alta diversidad cultural y biológica, con presencia de comunidades indígenas y sistemas agrícolas locales. En ese contexto, el 24 de abril de 2026, jóvenes de la comunidad participaron en una jornada facilitada por la organización Centéotl, como parte del programa Jóvenes Contadores de Historias. El objetivo fue abrir un espacio para identificar problemáticas locales y discutir su relación con prácticas cotidianas.
La actividad se desarrolló en el jardín parroquial de la zona, un lugar que los participantes reconocen y habitan como punto de encuentro. El ejercicio inició con una pregunta: qué sienten al escuchar “Madre Tierra”. Cada joven respondió con una palabra. Luego, cerraron los ojos, respiraron y escucharon el entorno. Así, a través de audios, reflexionaron sobre la función de los elementos naturales: tierra, agua, viento y fuego, y después, respondieron dos preguntas movilizadoras: qué les comunica la naturaleza y qué sienten cuando perciben que requiere atención.
El trabajo continuó con un círculo de reflexión. Allí se plantearon preguntas sobre la relación entre la comunidad y su entorno: si la naturaleza necesita a los seres humanos, qué ocurriría si desapareciera, qué problemas existen con el agua en la comunidad, cómo se producen los alimentos y si esas prácticas afectan la tierra. También se discutieron cambios observados en el clima y la capacidad de adaptación frente a esos procesos.
En medio del diálogo, Abigail de la Luz Mendoza, una de las jóvenes contadoras de histotias, señaló: “la naturaleza no necesita a los seres humanos, pero los seres humanos dependen de ella; ha sostenido otras especies y ha sido testigo de la vida en la Tierra. Nosotros no estamos preparados para los cambios que vivimos”. La idea fue retomada en la conversación, donde surgieron distintas posiciones a partir de experiencias personales.
El grupo relacionó estas preguntas con prácticas diarias. Algunos participantes mencionaron cambios en los ciclos de lluvia. Otros hablaron sobre la calidad de los alimentos y las condiciones de producción. También se abordó el cultivo orgánico como una práctica vinculada al cuidado del entorno.
El círculo de reflexión también detonó otros resultados. Cada participante elaboró un collage para responder a la pregunta ¿qué protegerías si fuera guardián o guardiana de la Tierra? El ejercicio buscó traducir lo discutido en imágenes y decisiones.
Rebeca, quien ha participado constantemente en el programa de Jóvenes Contadores de Historias, explicó su trabajo: “si yo fuera una guardiana de la Tierra, protegería el mar; en él hay muchos animalitos como los peces que no tienen a nadie que los proteja por eso coloque a una medusa. En la tierra protegería a los árboles, ya que gracias a ellos podemos respirar aire puro, y por último coloqué a mi hermana, porque la quiero mucho y sería con ella con quien podría disfrutar de un mejor mundo”.
La actividad se desarrolló bajo la metodología de Centéotl, basada en cuatro ejes (metodología 4s): saber, sentir, servir y salud. Este enfoque organiza el proceso en etapas que vinculan información, experiencia, acción y la emoción. En la práctica, la jornada combinó observación del entorno, discusión colectiva y producción de materiales.
El encuentro forma parte de un proceso más amplio de formación con jóvenes en la región. A través de estas actividades, se busca que los participantes relacionen problemáticas globales, como el cambio climático, con situaciones locales y decisiones cotidianas.













Fotos: Centéotl

